
|
Inauguración exposición ¡Qué difícil es ser humano!
Viernes, 26 octubre, 19:00 horas
Por: Dr. Paul Palmqvist Barrena, Dr. Juan Antonio Pérez Claros, Dr. Enrique Viguera Mínguez, Dra. Ana Grande, Dr. Guillermo Thode (Universidad de Málaga). Dr. Javier Medianero Soto, D. Pedro Cantalejo (Consorcio Guadalteba) |
 |
En El origen de las especies, Darwin ya sugirió que en el pasado hubo un ancestro común del que partirían los linajes de los simios y de los homínidos: las especies evolucionan con el tiempo y la selección natural es el principal mecanismo que rige dicha evolución. Las diferentes especies descienden de ancestros comunes, lo que permite representar sus relaciones filogenéticas en forma de árbol.
En “El origen del hombre” Darwin proponía que nuestros progenitores procedían del continente africano. Las investigaciones paleoantropológicas realizadas en los últimos XX años han confirmado que África es la cuna de la humanidad. Hace unos 5 millones de años (Ma) se produjo , a partir de un homínido ancestral, la divergencia que daría lugar por una rama a los humanos actuales y por la otra a chimpancés y bonobos. Posteriormente, los australopitecos a su vez, darían lugar a una nueva divergencia: la de los parántropos y la de los primeros representantes del género humano. La evolución de los homínidos, por tanto, no ha seguido una línea recta y ascendente, sino ramificada en la que llegaron a convivir en el espacio y el tiempo diversas especies. y cuyo ritmo evolutivo ha sido condicionado por los sucesivos cambios climáticos y geológicos. Cada cambio en el ambiente seleccionó una adaptación evolutiva y fue dejando en el camino a otras muchas especies de homínidos. Así, un cambio de clima acaecido hace 5 Ma provocó la desaparición de los bosques, por lo que algunos grupos se adaptaron a la vida en las praderas mediante la locomoción bípeda. El bipedismo posibilitó en el Homo habilis el uso de las extremidades superiores para la fabricación de herramientas. Posteriormente, el control del fuego facilitó la caza y el cambio de una dieta vegetal a otra cárnica rica en proteínas. Todo ello redundó en un cambio morfológico en la forma de la mandíbula, dientes y músculos faciales; principalmente.
Estudios genéticos recientes sugieren que los humanos anatómicamente modernos surgieron en algún lugar de África hace unos 150.000 años, se expandieron por ese continente hace unos 60-80.000 años y algunos descendientes de estos grupos salieron de África y conquistaron el resto del mundo hace unos 40.000 años dando lugar a todas las poblaciones no africanas conocidas. Paralelamente, y de acuerdo con las evidencias arqueológicas, en este periodo de tiempo se producen avances tecnológicos, sociales y cognitivos. A día de hoy, desconocemos qué cambios genéticos y/o ambientales posibilitaron esta expansión. Desconocemos igualmente, cómo el Homo sapiens desplazó a las especies procedentes de una anterior emigración fuera de África hace 2 Ma y que dieron lugar a los neandertales, hombre de Denisova, Homo erectus y Homo floresiensis, a pesar de que hubo hibridación con las dos primeras especies y parte de estos genes ancestrales están presentes en algunas poblaciones humanas actuales.
En la exposición se muestra industria lítica documentada en yacimientos de la comarca del Guadalteba de amplia cronología (800.000 – 30.000 años). Signos evidentes de intensa actividad en el territorio por grupos sociales de cazadores – recolectores – pescadores.
|